Buscando luces…

Cuáles son las razones que alberga mi regreso, cuáles las que me amarran lejos…

¡Joder! ¡No lo sé y lo tengo dentro!

Queda claro en la balanza que no son de una sola naturaleza, se mezclan sentimiento y lontananza con la pena, y agarrota la amenaza al desentierro de algún fuego muerto que me imprimió larga condena.
Las gentes, los sitios, lo conveniente, los exilios, las palabras relucientes de mi niño en los oídos… La amarga sensación de fallar a los latidos con mi decisión, de fallarle al cariño, de fallarle al amor… De no ser lo que esperan de mí, allá, aquí… Quienes me han arropado tantas noches los dolores, el vivir, los sudores y el tiempo de invertir las ilusiones.
Cuáles son las razones… Unas se desordenan, otras, a escondidas, se descomponen…

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Y llorar de alegría…

…mientras volvía a casa.
Atrás esa incertidumbre que ardía,
atrás esa ausencia tan larga.

Al fin un reencuentro visual,
una carrera en busca de un abrazo,
una paz del alma al descansar,
un sentir en un instante tanto de tanto.

Quédate un rato más, vamos a un recado
y mientras te pongo al día.
Un parque como antaño,
un paseo de la mano
entre recuerdos y semillas.

Un rato en casa
antes de marcharte,
o mejor comemos juntos
y ya te vas por la tarde.

Échate la siesta,
ratitos de colchón,
y después de la merienda
igual te vas, o no…

Un ajedrez,
un quédate, cenamos y duermes conmigo,
un no puede ser,
un piel con piel,
un te quiero tanto… infinito.

 

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La vida al revés

Yo pensé que uno debía ir a terapia cuando es incapaz de respetar a sus semejantes, cuando pierde sus principios y valores, cuando todo le da igual, cuando es capaz de desligarse de los que le quieren sin dolor, cuando hay una falta de compromiso y lealtad…

Pero resulta que no, que ahora hay que ir a terapia para aprender a que te de igual que la gente a tu alrededor defraude a los demás, para aprender a querer desde el descompromiso, para no sentir desgarrarse el alma cuando dejas atrás a un hijo, para no considerar único y especialmente especial un amor que lo ha sido todo en tu vida, para evitar sufrirlo a toda costa tapando el dolor con banalidades, para aprender a no cumplir horarios y compromisos laborales sin sentirte mal…

…La vida al revés…

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Tuve celos del tiempo

Tuve celos del tiempo
en los lugares en que no estuve,
por soñar tus cielos,
por vivir tus nubes,
del amor fui ciego,
del mundo olvido,
de minutos eterno,
del infinito camino.

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Tu ingeniero

No sabes cómo me gustaría a mí ser ente de esos anhelos, ser tu día a día, ser el ingeniero que fui de esos planes y aventuras de los que hablas, esos que florecen tu ilusión y que hoy nos pides a corazón abierto. No sabes lo que me gustaría llevarte en brazos a la cama cada vez que te quedas dormido, o llevarte detrás mío conversante mientras conduzco, como hace unos días, como tantas veces… Sabes, mi rubito, ni tú ni yo hemos tenido elección, no sabes lo que yo daría…

Y te lo escribo aquí, para que algún día puedas leerlo y sepas que yo no dudé ni un minuto en darte aquello que sentí que necesitabas, para que sepas que quise darte una vida llena de cosas que ni el dinero, ni las obligaciones, ni las ausencias pueden conseguir, quise estar, querer y hasta sufrir por tus huesitos… Quise ser tu ingeniero para que tú pudieses dedicarte a ser, en lugar de a añorar…

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14-Noviembre-2016

¡Ay mi blanquita! Tú que nos miras, y nos robas sonrisas de medio lado, que nos guiñas y nos obligas a pensarnos, a abrazarnos. Une nuestras miradas tantas noches como quieras y sigue empeñada en que veamos el camino, para que nos dediquemos a sentir deslumbrados de tanto amor.

14_nov_2016

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Si hubiera sabido…

…que aquella sería la última vez que iba a verte hubiera secuestrado alguno de tus LEGOS favoritos, el negro, o el dorado… Para que te hubieses quedado un ratito más mientras lo buscábamos, mientras encontrábamos más y más razones para querernos.
Te olvidaste tu pulsera en la mesa, donde aún sigue, y el ancla en mi alma, para dejarme varado, para que te siguiera sintiendo como a ti te gustaba que te sintiera, más que a otros, más que a los demás, como si fueras mi hijo decías…
Si hubiera sabido de las fronteras a un abrazo, del condicionamiento de cosas que no tienen que ver contigo y conmigo, si hubiera sabido que satisfacer tus demandas ya no sería tan importante como siempre lo fue, si hubiera sabido de la ausencia y de ti…

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